lunes, 4 de febrero de 2013

¿Qué tal un Fondue?

Un experiencia gastronómica diferenciada y bastante recomendada para un fin de semana que quieras consentirte o para una cena casual o relajada The Melting Pot, puede ser una buena opción.

El primer restaurante abrió en 2010 y se encuentra ubicado en pleno corazón de Masarik, en Polanco, Cd. de México. La propuesta innovadora de esta franquicia americana, consiste básicamente en ofrecer diferentes preparaciones de fondues, que a diferencia de otros lugares del género, cada mesa está equipada con modernas estufas de inducción. Una gran ventaja en comparación con "fondueneras" tradicionales, es que no hay fuego, es más seguro y el queso nunca se quema.


Realmente es muy atractivo tanto a la vista como al olfato, que el mesero te lleve a tu mesa todos los ingredientes, dependiendo de la preparación que escojas, y que ahí mismo, te vaya explicando que es lo que va adicionando, y en verdad que uno empieza a salivar en cuestión de segundos. Para "dipear", además de los cuadros de pan blanco y negro, te lo acompañan con brócoli, zanahorias baby y manzana verde. La acidez de ésta última, hace una combinación perfecta con el sabor de la mezcla de quesos maduros fundidos.


El menú es variado y para todos los gustos. Las porciones de los fondues son relativamente pequeñas, si vas con mucha hambre, un fondue para dos personas, no creo que sea suficiente para una pareja...vas a terminar pidiendo otra cosa, además del postre claro.


Hay otra opción que no es necesariamente un fondue, te llevan por un lado los "pots" (fondueneras), con aceite vegetal u opciones de consomés bastante especiados y por otro, cortado en cuadros y todo fresco y crudo,  res, pollo, salmón, atún o camarones. Aquí sumerges con el pincho, ya sea en el aceite o el consomé, cualquiera de estos cortes, y le das el tiempo de cocción que tu quieras, además te sirven un plato, como con 5 o 6 opciones de aderezos realmente exquisitos. Es una experiencia bastante lúdica.

¿Y de postre? Obviamente, la especialidad son los fondues de chocolate, puede ser blanco u oscuro...OJO, si no eres muy dulcero, te puede empalagar rapidísimo.

Si te gusta el vino, la selección del restaurante, no está mal, es bastante amplia tanto en variedades como en precios. En general el restaurante, no es barato, pero la experiencia y la calidad de los alimentos lo vale; en promedio, te gastas entre $350 - $450 por persona.

¿Qué le falta? Desde mi punto de vista y experiencia, la calidad de los alimentos no es directamente proporcional al nivel del servicio, y no es la primera vez que me sucede, los meseros son lentos, olvidadizos, tienes que pedir más de una vez las cosas, llegan a ser descuidados al servir el vino, con poco tacto en general. Si eres alguien que se fije mucho en este tipo de detalles, pudiera llegar a incomodarte un poco, pero no para que empañe la experiencia culinaria.

Ojalá te sirva esta reseña. Tus comentarios me retroalimentan. También me puedes seguir en Twitter: @alexechever
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1 comentario:

  1. Fue un real placer leer el texto. Y lógicamente uno acaba con hambre. Abrazote.

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